El avance tecnológico en el que vivimos demanda de la formación de individuos competentes en áreas específicas del conocimiento como la física, la cual se ha convertido en origen esencial para el desarrollo de nuevos campos, comprender problemas del universo y derivar beneficios de nuestro creciente conocimiento físico. La necesidad de formar jóvenes investigadores y críticos con actitud científica, con una postura realista para acercarnos a una alternativa de desarrollo autónomo de la ciencia como generador y no sólo como consumidor de ella.